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Diferencias entre los duendes y los elfos.

elfos y duendes

Como seres provenientes de las distintas mitologías antiguas, muchas veces las personas tienden a confundir un elfo con un duende. Por eso aquí te mostraremos de forma breve y resumida las principales diferencias entre estos seres llenos de misticismo.

Un tema de estatura

Si hay que marcar una diferencia primordial entre ambos seres, es sin lugar a dudas su tamaño. Desde las leyendas más antiguas los elfos siempre han sido presentados como seres de tamaño similar a seres humanos, o todavía más altos e imponentes.

Los elfos siempre fueron descritos como figuras cuasi humanas, altos, bellos y poseedores de una gran habilidad para las artes mágicas. Esta habilidad les permitía ser seres inmortales, o sino poseer una longevidad de varias generaciones humanas. Esta longevidad los volvía seres enormemente inteligentes, y capaces de manejar habilidades que se encontraban vedadas al poder de los hombres.

Por su parte los duendes son descritos como figuras humanoides del tamaño de un niño pequeño, o sea de un metro o menos. Esta pequeñez se debe a que en muchas leyendas los duendes se encuentran relacionados con las hadas, como si fueran un primo lejano con el que comparten ciertas similitudes mágicas.

El estilo de vida, otra gran diferencia

Otro elemento que los diferencia es su estilo de vida. Los elfos dada su enorme sabiduría e inmortalidad elegían vivir alejados de los humanos a los que consideran seres inferiores y primitivos. Es que desde el punto de vista del elfo, la vida humana es un suspiro intrascendente que lo lleva a adoptar actitudes barbáricas y desdeñables.

Por esta razón, los elfos siempre han elegido vivir en bosques apartados o cuevas solitarias, donde puedan desarrollar sus habilidades misticas sin ser interrumpidos por los “brutos” humanos.

Por otra parte los duende han estado ligados históricamente a una mayor cercanía a los humanos, dado que en muchas ocasiones se instalan en los hogares de los hombres, para ocuparlos y encantarlos de distintas maneras.

¿Por que la confusión?

Entonces por qué se genera esta confusión entre duendes, y elfos. Según diferentes historiadores se debe al origen común de ambas criaturas. Tanto duendes como elfos surgen de las leyendas nórdicas y germánicas del norte de Europa.

Solo cuando estas culturas fueron asimiladas por la cultura cristiana dominante en la Edad Media, el resto de Europa aprendió sobre las distintas criaturas que formaban parte del “folklore” del norte.